IV


La frente te sangra, estás dormida
La frente rompe esquemas que
pensabas que te querían con ellos.
Te querías ahí tú misma, pero ya
no estás y lloras.

Ahora el cuarto está vacío
Los cajones están vacíos
Ahora la cama está vacía
Ahora escapas de los boletos del metro
Ahora la frente no te sangra.

Ya no quieres a los niños,
ni a los adultos, te sueltas del piso
y te azotas contra el espejo.
Te sueltas porque si no lloras
en el desastre de tu muerte.
Te sueltas soltándote y te suicidas.

Recuerdas cuando gritabas
Jalabas la falda y tenías la razón
Renunciaron. Tú te quedaste.
Ahora tu frente está llena de sangre
Todo va a seguir igual.

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